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Sábado 4 de enero de 2014

BMW i8: apuesta híbrida y deportiva

Tras el anuncio del BMW i3 hace pocos meses, los teutones presentarán el nuevo BMW i8 en el Salón de Frankfurt, y ya se sabe que será un deportivo híbrido con un fuerte énfasis en el apartado mecánico y sus materiales de construcción. Las primeras imágenes conceptuales muestran al vehículo con un motivo ornamental con el que el nuevo enchufable de la casa alemana llama poderosamente la atención.

Así, el BMW i8 se caracterizará por el empleo de materiales ligeros como el plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP), con los que consigue un peso de sólo 1.480 kg. La amortiguación y las llantas de 20 pulgadas son de aluminio para contribuir a la ligereza del conjunto. En cuanto a dimensiones, el i8 mide 4,69 metros de longitud y sólo 1,29 m de alto, suficientes para adoptar una configuración de 2+2 plazas en el interior, y para que la carrocería presente un perfil con el que su cociente aerodinámico sea extremadamente bajo: 0,26 Cx. Otro de los elementos más llamativos desde fuera son las puertas de apertura en vertical, algo que es posible precisamente por el uso de CFRP.

Frente a la arquitectura del i3, que opta por una mecánica de autonomía extendida -un motor de combustión genera la electricidad cuando se agotan las baterías-, BMW ha elegido al i8 para ser un híbrido enchufable. Es decir, que el motor de combustión sirve para propulsar el vehículo de forma directa, y se puede combinar con su pequeño motor eléctrico integrado.

El i8 puede llegar a recorrer hasta 35 km haciendo funcionar exclusivamente este motor; un modo de funcionamiento con el que alcanza los 120 km/h. Su batería tarda tres horas en cargarse en una toma de 10 amperios y 230 voltios, pero BMW ofrece la posibilidad de instalar una toma iWallbox de 16 amperios, con la que el tiempo se reduce a dos horas. Gracias a ambas mecánicas, el BMW i8 arroja un consumo medio de 2,5 litros a los 100 km y unas emisiones de 59 gramos de CO2 por km recorrido. Juntas, entregan 362 CV y 570 Nm. Todo ello, por supuesto, unido a un sistema de recuperación de la energía de las deceleraciones.

El i8 cuenta con un sistema bautizado llamado Driving Experience Control, que ofrece cuatro modos de funcionamiento: el modo eDrive, en el que el vehículo sólo funciona con el motor eléctrico; el EcoPro, pensado para aprovechar al máximo la energía y conseguir la mayor autonomía posible -hasta 500 km, gracias al control de elementos como la climatización o los asientos calefactados-; el modo Comfort, que prioriza la comodidad de los ocupantes; y el Sport, que consigue respuestas más rápidas del acelerador, la transmisión, etc.

El BMW i8 saldrá a la venta en la segunda mitad de 2014, con planes de llevarlo al mercado norteamericano como primera opción, para luego seguir en Inglaterra, Francia y Alemania.

Actualizado el 4 de Enero de 2014: Diseño y rendimiento

 

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