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Martes 25 de febrero de 2014

Citroën C5 CrossTourer: rudeza debida

El nuevo C5 promete un cambio en la deuda pendiente de los del doble chevrón: un todoterreno con mejor suspensión.

El Citroën C5 CrossTourer podría significar el cumplimiento de una deuda que los del chevrón tenían con sus consumidores, al faltarle un todoterreno más “rudo” y con un sistema de suspensión adecuado. Así, este retoque del C5 cubrirá lo que no se logró con el C3 XTR o el AirCross.

El Citroën C5 CrossTourer, por ende, posee la suspensión neumática que se reservan los fabricantes premium para sus coches de alta gama. Ni siquiera un Range Rover Evoque puede presumir de poder ajustar la altura de su carrocería para evitar los obstáculos. Los alemanes de Audi, por ejemplo, solo usan este tipo de tecnología en los modelos A6 y superiores.

Sacando los agregados visuales como las barras en el techo, la carcasa de espejos metalizada y unas llantas de 18 pulgadas específicas, el Citroën C5 CrossTourer tendrá suspensión Hidractiva 3+, con lo que la carrocería está 1,5 cm elevada respecto al C5 convencional. Esta altura baja a una posición de mayor seguridad al superar los 70 km/h. A velocidades más bajas, la carrocería puede subir 6 cm (hasta 10 km/h) o 4 cm (hasta superar los 40 km/h), para poder franquear obstáculos. Esta característica también facilita la carga del maletero e incluso el cambio de la rueda en caso de algún pinchazo inesperado.

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