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Lunes 8 de abril de 2013
Citroën en Rétromobile

Citroën y el arte sobre ruedas

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Siguiendo los pasos de su colega BMW, Citroën es una marca que sabe aprovechar el arte para acercarse al público. En el salón de autos clásicos Rétromobile 2012 celebrado a comienzos del año pasado hizo una demostración de ello, juntando varios de sus art-cars y buena parte de la prolífica relación histórica del Doble Chevron con la plástica.

(Por Fernanda Cohen)

 

Edición limitada

A principios del corriente año, durante cinco días de exposición, junto a 410 stands y con la visibilidad de aproximadamente 73.000 concurrentes, Citroën se lució en lo que anunció como una exhibición inédita dedicada al arte. Xavier Duchemin, director de Marketing y Comunicación, optó por presentar en su stand la colaboración tanto de artistas que ya habían trabajado de cerca con la compañía como de aquellos que solo lo habían hecho de un modo esporádico.

Así es como Citroën Heritage, la asociación encargada de mantener el patrimonio histórico de la marca, eligió organizar semejante evento innovador para permitirle a su público descubrir y redescubrir a artistas emergentes y establecidos en la escena del arte francés e internacional. Entre ellos, se encuentran Pierre Louÿs (cartelista oficial de su fundador, André Citroën), representando el período entre 1920 y 1930; seguido de dibujos y esculturas del escultor Flaminio Bertoni, quien diseñó para Citroën entre 1932 y 1964; reproducciones del modelo CX (producido entre 1974 y 1991) de Victor Vasarely; dibujos del japonés Kojiro Imamura; un video de Chico MacMurtrie del famoso Totemobile, la escultura robótica escala 1:1 que representa al icónico Citroën DS de 1965; la obra creada por Bernard Rancillac para la exhibición XM’art 1989, cuando se lanzó el modelo XM; y un Citroën DS3 personalizado por el diseñador gráfico Flavio Melchiorre (ganador del primer Citroën Créative Awards en el 2010), entre otros.

A esta serie de talentos se sumó la presencia de dos art cars: un GS pintado en 1976 por el artista francés Jean Pierre Lihou y un prototipo del modelo del automóvil deportivo Citroën Survolt pintado por la artista francesa Françoise Nielly en el 2010.

Además de exhibir su propia galería de arte en el Rétromobile, Citroën aprovechó la ocasión para celebrar treinta años de su modelo BX y ochenta años del Citroën Rosalie. Paralelamente, en su salón C42 (inaugurado por la marca en 2007 a modo de museo del pasado, presente y futuro de sus máquinas) se exhibió el Survolt Art Car junto a los nuevos modelos C4, C-ZERO, DS3 Racing y DS4, todos inspirados por el arte de la mismísima Françoise Nielly, según Citroën.

Un pasado pictórico

Lo interesante del caso Citroën es el ángulo desde el que incorpora el arte al diseño de sus autos, ya que no se basa tan solo en su superficie estética (como los Arts Cars de BMW o las intervenciones de Ferrari) ni en el diseño morfológico creativo de sus interiores (como aquella serie de Twingos intervenidos para Renault). Tampoco se limita a sus publicidades ilustradas a partir de 1923 por Pierre Louÿs ni a las litografías numeradas del pintor Bernard Buffet unos años más tarde. La compañía francesa, conocida y venerada por transformarse en la primera fabricante masiva de automóviles fuera de Estados Unidos, se distingue además por involucrar a sus diseñadores hasta en la infraestructura misma de sus autos. Con una interacción de carácter más bien fusionista, ya por 1932 el escultor Flaminio Bertoni (incluido en Rétromobile 2012) fue contratado para la creación de nuevos modelos Citroën, reemplazando al típico diseñador industrial más especializado en la materia. Entre sus modelos se encuentran el mítico Citroën Traction Avant y el Citroën DS, galardonado en 1957 por el premio de honor de la XI Trienal de Milán, consagrando la unión entre la industria y las artes.

El DS de Bertoni –conocido como La Diosa, gracias a su elegancia y modernidad– fue a su vez incluido y premiado entre obras de arquitectos y estilistas reconocidos internacionalmente, y se inmortalizó como monumento moderno convirtiéndose en la musa inspiradora de escultores como Arman y Gabriel Orozco en su obra titulada El DS, expuesta en el museo de arte contemporáneo MOCA en la ciudad de Los Ángeles (EE.UU.).

La pincelada de Françoise Nielly

Como cierre –o mejor dicho, a modo de eterna continuación de su romance con las artes–, Citroën le cedió el protagonismo artístico este año a la pintora francesa Françoise Nielly en su salón exclusivo C42, en la feria automovilística Rétromobile 2012.

El modelo elegido fue el Citroën Survolt, un concept car que se destaca por su perfil deportivo y chic, equipado con una tracción trasera eléctrica que termina de rotularlo como un híbrido muy peculiar en la industria automovilística. Dadas dichas características, no es sorprendente su combinación estrafalaria con las pinceladas fluorescentes –color que no tan casualmente lidera la moda mundial de la temporada 2012/2013– que caracterizan los retratos pictóricos de la ex artista publicitaria del sur de Francia, quien trabajó muy de cerca con el equipo de diseño de Citroën para lograr tal resultado. En un estilo de óleo aplicado con espátula, Nielly nos empapa con una fuerza brutal equivalente a la energía irradiada en plena carrera a toda velocidad. Agresiva y estilizada a la vez, lo que hace memorable a esta versión del Survolt es la libertad y la firmeza con que la artista nos envuelve y nos desprende a la vez de lo que por momentos olvidamos observar como tan solo un auto de carrera.

Si el objetivo de Citroën –como suele ser el caso del matrimonio entre las artes y la industria– es humanizar a una marca de producción masiva, no solo su presente sino más bien su historia le han dado el tipo de credibilidad y tacto que todo consumidor busca a la hora de comprometerse con una nueva compra, por mucho o poco que cueste.

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