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Martes 8 de octubre de 2013
Sebastián De Caro

El gran Frankenheimer

Frankenheimer

Si hay un director que supo combinar acción y autos espectaculares, ese fue John Frankenheimer. En esta nota, redescubriremos los hits más tuercas de este genio olvidado.

Podrán opinar lo que quieran, pero ya está fuera de discusión que el cine de Hollywood es el que más sabe entretener. Sobre todo, son especialistas en películas de acción. Un género que supo dar grandes artesanos, creadores de obras repletas de tensión, tiros, persecuciones y explosiones, pero sin descuidar los personajes ni el guión.

Uno de aquellos maestros fue John Frankenheimer (1930-2002). Un director de largometrajes protagonizados por duros, seguro porque él también lo era: nacido en Nueva York, ascendió a teniente de la Fuerza Aérea de su país durante la Guerra de Corea. Fue allí, entre aviones listos para disparar contra enemigos extranjeros, que se puso a hacer films militares, lo que marcaría el principio de su carrera cinematográfica.

Corría la década del 50 y la televisión estaba en desarrollo. Frankenheimer se sumó al canal CBS para dirigir las primeras series emitidas por el tubo catódico. Una experiencia intensa, que le permitió desarrollar un estilo rápido y sin vueltas, pero no por eso poco cuidado. Y pronto pasó de la pantalla chica a la grande. Mal no le fue: hizo decenas de films, entre los que se destacan una muy buena cantidad de éxitos que consiguieron nominaciones al Oscar y pronto adquirieron el status de clásicos. Si bien su época más fructífera e inspirada fue durante las décadas de 1960 y 1970, se las arregló para sobrevivir dentro de una industria en constante cambio, que suele descartar a los veteranos una vez que les saca el jugo. Pero incluso sus películas más flojas nunca resultan aburridas. Además, le dio órdenes a estrellas como Burt Lancaster (su otrora actor fetiche), Frank Sinatra y Robert De Niro, intérpretes ideales para encarnar a personajes en situaciones límite.

Aunque incursionó en casi todos los géneros, Frankenheimer se convirtió en especialista de thrillers de acción, con importantes dosis de paranoia. Dentro de ese grupo, podemos nombrar gemas de la talla de El embajador del miedo y El otro señor Hamilton. Tampoco le tembló el pulso a la hora de realizar la subvalorada Contacto en Francia 2, que nada tiene que envidiarle a la exitosa primera parte.

El director era fanático de las emociones fuertes, de la velocidad y, por decantación, de los autos. Cuenta una anécdota que cuando Lancaster lo pidió para que lo dirigiera en El tren una vez que el rodaje ya estaba en marcha, Frankenheimer aprovechó la desesperación de los productores y negoció un jugoso contrato, que incluía mayor libertad creativa y una Ferrari. Pero su amor por los carros se reflejó de manera genial en sus trabajos. De hecho, hasta tuvo el privilegio de filmar la película definitiva sobre el automovilismo.

Es una excelente oportunidad para recordar esos films, que también presentan en su mejor forma a aquel enorme realizador que siempre merece ser redescubierto.

Grand Prix (1966)

Frankenheimer3

El mundo del Grand Prix no solo está compuesto de carreras. Los autos espectaculares son apenas la punta del iceberg de un mundo aparte, en el que los pilotos deben lidiar con problemas de toda índole (personales, sentimentales, lo que se les ocurra) y las corporaciones están demasiado presentes.

Frankenheimer, un fanático de la Fórmula 1, filmó este drama deportivo en aquel contexto aún poco explorado por el séptimo arte. Sin embargo, siguen siendo memorables las vibrantes secuencias de automovilismo, rodadas de manera realista, al punto de que los actores tuvieron que aprender a conducir tan poderosas máquinas. El director se valió de tomas desde múltiples ángulos y recursos innovadores como pantalla dividida. Hay cameos de pilotos de verdad, como Phil Hill y nuestro Juan Manuel Fangio. Grand Prix ganó tres premios Oscar por rubros técnicos. Más que una superproducción con carreras, es el sueño de todo cinéfilo tuerca.

Autos

Coches de competición: Aunque la película transcurre en el mundo de la Fórmula 1, los autos que engalanan la pantalla pertenecían a la Fórmula 3, pero fueron tuneados para parecer de la máxima categoría del automovilismo, y en su versión sesentera. El nivel de detalle es tan notable que ni el ojo más experto nota la diferencia.

GrandPrix

Ford GT40: En realidad, esta belleza no aparece delante de cámara sino que fue usado como camera car. Pero bien vale destacarlo, ya que fue una de las primeras veces que se usó esta técnica en cine. En su búsqueda de realismo, el director y su equipo técnico equiparon el Ford con una cámara en la parte trasera, para obtener planos impactantes durante las carreras, yendo a toda velocidad. Un recurso que valió la pena, ya que las tomas meten al espectador en las pistas. Un dato no menor: el Ford era piloteado por el mismísimo Phil Hill.

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Ronin (1998)

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Un grupo de agentes secretos de distintas nacionalidades se reúne en París. No responden a ningún jefe (como samuráis sin amo, de ahí la expresión ronin), pero deben cumplir una misión encomendada por alguien que no conocen: encontrar una misteriosa maleta. Un botín codiciado por muchos individuos de temer.

La anteúltima película de Frankenheimer es también su última obra maestra. Una trama compleja, un elenco impresionante encabezado por Robert De Niro, quien hasta se opera a sí mismo en una escena… Pero lo que más sobresale es la acción y el suspenso dignos de sus mejores épocas. Incluye una de las persecuciones automovilísticas más excitantes y realistas de la historia del cine. El director estuvo tan detallista como en los viejos tiempos: para grabar fielmente el sonido de cada auto en postproducción, los modelos fueron llevados a los estudios norteamericanos. Además, y yendo en contra de una tendencia cada vez más creciente en ese momento y ahora instalada de lleno, dejó de lado los efectos digitales y filmó en vivo las tremendas secuencias. El coordinador de dobles de riesgo —y doble de riesgo él mismo algunas veces— fue Jean Pierre Jarier, piloto de Fórmula 1 en los años 70.

Autos

BMW M5 E34: Auto manejado por Sam (De Niro) supuestamente en una persecución a través de calles y túneles parisinos. Lo de “supuestamente” viene a que para las secuencias de acción, el modelo fue reemplazado por un 535i debido a que era más económico y no se lamentaría tanto si quedaba destrozado (según datos de la producción, fueron destruidos 80 vehículos durante el rodaje)

BMW535

Mercedes 450 SEL 6.9: Vehículo piloteado por Vincent (Jean Reno), y desde donde Sam dispara a sus rivales con una bazuka. La idea de usar un Mercedes llegó del propio Frankenheimer, quien en esa época tenía uno parecido.

Audi S8: Coche conducido por Larry (Skipp Sudduth) en la primera persecución, donde termina chocando contra un Citroën. A diferencia de la mayoría del elenco, Sudduth insistió en manejar él mismo. Frankenheimer se lo permitió, con la condición de que nunca frenara.

Ambush (2001)

Ambush

El Conductor (Clive Owen) transporta a un anciano (Tomas Milian) que lleva dos millones de dólares en diamantes… dentro de su propio cuerpo. Cuando una camioneta con ladrones -capaces de abrir al hombre para extraer los diamantes- aparece de noche y en medio de la ruta, deberá proteger a su pasajero, no sin recibir disparos y estar siempre a punto de estrellarse contra otro vehículo.
En 2001, la empresa BMW creó The Hire, una serie de ocho cortos de acción protagonizados por Clive Owen, destinados a publicitar una serie de modelos que salían al mercado. Para obtener productos de calidad, contrataron a directores prestigiosos, como Ang Lee, Tony Scott y Alejandro González Iñárritu, y actores del prestigio de Gary Oldman, Ray Liotta y Mickey Rourke. El trabajo de Frankenheimer, con guión de Andrew Kevin Walker (el mismo de Pecados capitales) y 9 minutos de duración, hace gala del estilo que lo volvió pasión de multitudes.

Auto

BMW 740i: Este corto (el primero de la primera temporada) presenta el modelo 740i, que tiene su origen en 1995. Tan bien da en ficciones repletas de acción, que ejemplares parecidos fueron usados en films como Enemigo público, Duro de matar 4 y Al filo de la muerte, de David Fincher, justamente productor y principal impulsor de The Hire.

BMW740-Ambush

¡Mirá esta nota completa de Sebastián De Caro en Móvil #11!

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