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Jueves 7 de marzo de 2013
Renato Tarditti
El Benjamín Q (por ahora)

Audi Q3

Fotos: Audi
Audi Q3 quattro/Standaufnahme

Audi va cubriendo todos los huecos en su gama SUV.

El mundo de las SUV, las SAV y los crossover viene creciendo sistemáticamente año tras año. Motivos sobran, pero lo que justifica este crecimiento del segmento es su capacidad de adaptarse mejor a distintos tipos de clientes. Cada vez más consumidores establecen su búsqueda a partir de sus necesidades generales y no de una específica. Es decir, antes un cliente priorizaba tal vez la capacidad del baúl y buscaba un sedán tricuerpo. Mientras que hoy, además de pedirle al auto esa virtud, también exige un manejo deportivo, capacidades off-road y una conducción elevada (sobre todo las mujeres). Y ese mix solo puede satisfacerlo una tipología de auto no convencional.

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Y en este contexto llega el Audi Q3, fabricado en España, para brindarle a un comprador exigente un crossover distinto por lo compacto, por las terminaciones de calidad y por su espíritu deportivo con aptitudes off-road. Presentado con vestimenta y nombre conceptual en el Salón de Shanghai de 2009, el “Cross Coupé Quattro” posteriormente devenido Q3 ya nos anticipaba lo que sería la versión en serie. Una plataforma similar a la utilizada en el Golf 5, Tiguan o A3 y con una estética no tan SUV familiar, como puede ser Q7 o Q5, si no más deportiva. El parante C, el último de todos, hace la diferencia. Con una inclinación que denota más deportividad, pero limita su capacidad de baúl, prioritaria para las familias.

Con esta plataforma y motorizaciones más que eficientes, el Q3 garantiza performance sin ofrecer un rolido exagerado por su altura. El motor 2.0 TFSI es de los más modernos, eficientes y utilizados en el grupo VW, y si se lo exige responde, pero a cambio de un par de litros extra de combustible.

El rival: BMW X1

El rival: BMW X1

En conclusión, el Audi Q3 es una excelente opción tanto para la ruta, el barro y alguna eventual incursión en la arena. Los pros son muchos, resaltando la seguridad con ABS, control de tracción, estabilidad y sus 4 airbags de serie. Lo único criticable es que su valor de 54.200 dólares (para el “base” con motor de 170 HP) es alto para el ingreso de gama y se incrementa rápidamente cuando uno agrega algo de equipamiento. Sobre todo si lo comparamos con los 46.800 dólares que cuesta un Q7 en Estados Unidos. Pero eso no depende de Audi

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