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Martes 5 de febrero de 2013
Sebastián De Caro
Mach GoGoGo!

Rápido y glorioso

Meteoro

Ícono fierrero de nuestra infancia, Meteoro no pierde vigencia y sigue cautivando a nuevas generaciones. Hasta originó una versión cinematográfica de los creadores de Matrix. En esta nota, la historia de esta motorizada gema de la cultura pop.

(Por Sebastián De Caro)

 

A fines de los años setenta y principios de los ochenta, el ritual era el siguiente: llegar a casa después del colegio, sintonizar Canal 13 y, leche y galletitas de por medio, disfrutar de Meteoro.

Nuestras fantasías tuercas estaban representadas en Meteoro: un corredor internacional, que vivía aventuras repletas de acción y espionaje, de novio con una chica bonita y acompañado por una familia ideal (incluyendo un mono como mascota). Y no olvidemos mencionar su auto, que ya es otro personaje: el Mach 5, una superequipada máquina de ensueño con la que nuestro héroe lograba las proezas más alucinantes, siempre en un contexto repleto de colores y al ritmo de esa musiquita que ya integra el soundtrack de la infancia de una generación entera.

En un arrebato de nostalgia, nos adentraremos en este universo de carreras, personajes inolvidables y emociones. Ideal tanto para quienes practicaban el mencionado ritual como para aquellos que ahora mismo se preguntan quién fue Meteoro.

Largada

Durante la Segunda Guerra Mundial, tropas norteamericanas incursionaron en Japón, donde compartieron con los nativos los cómics y el cine originarios de su patria. Fascinados por la imaginería occidental, los talentos japoneses fueron inspirados a darles nueva vida a los mangas (historietas), que databan de siglos atrás, e impulsaron la creación de sus propios dibujos animados, conocidos como animé.

Uno de aquellos emprendedores fue Tatsuo Yoshida, quien en 1962, con sus hermanos Tyaharu y Kenji, fundó Tatsunoko Productions. Su primer programa en colores estaba basado en un manga ideado por Tatsuo: Mach Go Go Go, que reinterpretaba fetiches estadounidenses, empezando por los autos. El suceso inicial en Oriente se fue apagando, hasta ser cancelado luego del episodio 52. Todo cambió cuando la compañía Trans-Lux, de Estados Unidos, adquirió los derechos para emitirla en esa parte del mundo. El productor Peter Fernández se encargó de “occidentalizar” el programa –es decir, cortó o cambió elementos muy japoneses o muy violentos–, y le puso su propia voz al protagonista. Ahora conocida como Speed Racer, explotó en Norteamérica y también a escala mundial, incluyendo América Latina, donde pasó a titularse como la conocemos en estas pampas.

La carrera en Argentina

Menos peligrosa pero casi tan intensa fue la “carrera” del fenómeno Meteoro en Argentina. Se estrenó en 1969 en Canal 11 (antes de ser TELEFE), pero el suceso se produjo cuando Canal 13, a mediados de la década de 1970, decidió reponer los capítulos. Los chicos de esa época soñaban con conducir el Mach 5, ganar carreras y combatir contra los villanos de turno. Por supuesto, el merchandising no se hizo esperar. Uno de los más extraños fue la revista oficial, publicada en 1975 por editorial Abril. Las aventuras de Meteoro estaba compuesta por varias secciones y hasta tenía una historieta hecha en el país. También podíamos encontrar una interacción entre Meteoro y nuestro Carlos “Lole” Reutemann (¡¿?!). Y no debemos olvidar el LP y el muñequito del chocolatín Jack, que no se parecía demasiado al joven conductor, pero había que tenerlo.

La fascinación resultó tan fuerte que, más acá en el tiempo, la empresa Konradclassic construyó por encargo un Mach 5 a escala real a partir de un Renault Fuego. ¿Otra prueba de lo hondo que caló el programa entre nosotros?

 

Leé esta nota completa en Móvil #7

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