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Martes 10 de enero de 2017
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Movilidad más allá de los autos

Hyperloop1

No solo los autos tienen ruedas.

G12

La G12 no pretende ser una moto más sino una solución inteligente de movilidad en dos ruedas. Con un peso de apenas 49 kg, esta creación de Rimac Automobili funciona tanto a batería como con pedales, alcanza una autonomía de 120 km y una velocidad máxima más que interesante de 65 km/h. La recarga completa de su batería de 1,3 Kw/h se realiza en 80 minutos y se puede hacer en cualquier toma-corriente de 220 V.

Viene provista de una pantalla de 5” en la que se puede conocer el estado de la batería, el alcance, la velocidad, la temperatura del motor y los modos de conducción, que son configurables por el usuario.

Hasta acá no se diferencia demasiado de otros vehículos eléctricos, salvo porque en su tablero cuenta con un sistema de escaneo de huellas digitales; esto le permite identificar a su dueño y a otros cuatro usuarios que hayan registrado previamente sus huellas.

De todos modos, si no se está seguro de esta funcionalidad, la G12 cuenta además con un sistema que permite ingresar un pin para ponerla en marcha.

TerraCraft

James Abbott, un ex contratista de la NASA, decidió dar rienda suelta a su imaginación y puso manos a la obra. El resultado es una suerte de triciclo (pero invertido, con dos ruedas adelante y una atrás), que conjuga características de moto y de auto al que llamó TerraCraft.

Este atractivo diseño con aires retro y muchas ideas tomadas de la ingeniería espacial, permite llevar a conductor y pasajero en un tándem de dos pisos, sentados en un asiento que destila comodidad. Al mejor estilo cabina de jet, se garantiza un fácil acceso debido a que el techo y las puertas del vehículo son retráctiles.

Falta algún tiempo para que el TerraCraft vea la luz y aún es un prototipo, por lo que Abbott dedica cerca de 12 horas diarias a perfeccionar diversos aspectos para ultimar su invención de movilidad.

“El primer modelo que salga a la venta será exclusivamente para aquellos que estén dispuestos a manejar un nuevo tipo de vehículo. Apuntamos a tener pilotos de TerraCraft, no queremos generar un producto para amas de casa. En caso de que busquen un auto completamente seguro, compren un Volvo”, asegura muy confiado su creador.

¿La reinvención de los bi-plazas deportivos o una excentricidad para pocos? Habrá que esperar un poco más para conocer la respuesta.

Hyperloop

Elon Musk es uno de los empresarios más exitosos de los últimos años y está fuertemente vinculado al mundo del transporte por la creación de Tesla, la exitosa automotriz que fabrica deportivos eléctricos.

Su ingenio parece no tener fin y además de llevar adelante la empresa de energía limpia SolarCity y la compañía de transporte espacial SpaceX, también tiene en carpeta una solución de movilidad para unir las ciudades de Los Angeles y San Francisco. La llamó Hyperloop y consiste en una especie de tren bala evolucionado con la finalidad de cubrir este tramo de 400 km en apenas 30 minutos.

Es una alternativa a los trenes tradicionales y se basa en una tecnología que puede ser entre tres y cuatro veces más rápida, capaz de alcanzar los 1.100 km/h. Obviamente, también sería eficiente, gracias a la incorporación de paneles solares capaces de autoabastecer al sistema.

Si otro fuera el que estuviera detrás del proyecto Hyperloop podríamos desconfiar, pero estando Musk habría que ponerle unas fichas a este transportador que ya cuenta con la colaboración del Departamento de Arquitectura y Diseño Urbano de la Universidad de California en Los Ángeles. “Al igual que con todas las innovaciones de esta magnitud, no es la tecnología en sí lo más importante, sino cómo cambian las ciudades y la vida cotidiana de las personas a consecuencia de la aplicación de dicha tecnología”, afirma Hitoshi Abe, catedrático de la UCLA.

Straddle Bus

Resulta bastante complejo describir o alinear este concepto de movilidad bajo algún tipo de rótulo. El Straddle Bus fue pensado como una solución a las congestiones de tránsito y por ende en Argentina, donde nos adjudicamos la invención del colectivo, podemos animarnos a decir que se trata del colectivo del futuro.

En realidad es un vehículo ideado para el transporte público de pasajeros que por su diseño podría sortear a los autos como obstáculos gracias a su forma de puente, por la cual compartiría una misma vía que los autos, pero pasando literalmente por encima de ellos, como si se tratara de un túnel móvil, que circula fijo al piso mediante rieles, como un tren.

Colectivo, puente, tren, túnel, riel… Sí, todo eso siguiendo un recorrido definido, de manera segura, veloz y con gran espacio y luminosidad para los 300 pasajeros que viajen en cada “vagón”, si se le cabe el término.

La compañía china TBS, especializada en la industria naval, está haciendo circular un video en el que se ve cómo el Straddle Bus se mueve e incorpora a las calles de una atestada y complicada ciudad virtual creada en 3D pero que se parece mucho a cualquier metrópoli actual. Vale la pena verlo y animarse a soñar con que creaciones como esta, a las que nos cuesta definir, se convierten en realidad.

Aerrow

Aún es un concept car pero el diseño del alemán Andreas Blazunaj cautivó a los ingenieros de Volkswagen, quienes se interesaron en este vehículo de dos ruedas que combina las funcionalidades de una moto y un auto.

El gran diferencial radica en que se trata de un híbrido con giroscopios eléctricos que hacen que siempre mantenga su balance, incluso en caso de accidentes; este es un detalle inspirado en el innovador trabajo de LIT Motors, creador de la moto cerrada llamada C1.

El trabajo aerodinámico está más que a la vista, lo que lo convierte en un vehículo liviano, sustentable, que minimiza la fricción del aire, y que pese a su forma de flecha es al mismo tiempo cómodo para su conductor.

Para concebir este monocasco, Blazunaj enumeró todas las características típicas de un auto y buscó las formas de mejorarlas: mientras que el diseño típico suele privilegiar el ancho, el alemán privilegió reducir el volumen pensando en contribuir a no saturar el tráfico.

Otra de las características del Aerrow es que sus ruedas están conectadas a un sistema KERS de freno regenerativo (similar al que usan los Fórmula 1), algo que le permite convertir parte de la energía cinética del movimiento del vehículo en energía eléctrica.

Veremos cuán osados son de ahora en más en Wolfsburgo o si la creación de Blazunaj sirve de inspiración para futuros modelos de VW.

Clip-Air

El Clip-Air es una nave modular multi-propósito desarrollada por un grupo de investigadores de la universidad técnica Polytechnique Fédérale de Lausanne. Impulsado por combustible alternativo y con la capacidad de un avión mediano, se caracteriza por su versatilidad: es una nave aérea y modular, capaz de unir a sus alas volantes (en las que estarían emplazadas la cabina del piloto y sus propulsores) hasta tres cápsulas de pasajeros o carga pesada.

Éstas serían equivalentes a los fuselajes de los aviones tradicionales y podrían aguardar su hora de entrar en acción en aeropuertos, estaciones de trenes o puertos. Dicho sistema podría eliminar las tediosas esperas que se producen en los aeropuertos centrales, así como también optimizar cada vuelo y abaratar los costos.

¿Es un tren o un avión? Según sus creadores, si el Clip-Air llegara a efectivizarse, no harían falta grandes modificaciones de infraestructura, ya que cada cápsula podría ser movida a lo largo de las actuales vías de ferrocarril o incluso por medio de barcos, en el caso de los puertos.

“El desarrollo del concepto requiere de la realización de simulaciones aerodinámicas más avanzadas y probar el vuelo de un modelo de seis metros de largo impulsado por mini-reactores con el fin de seguir estudiando el rendimiento de vuelo y demostrar su viabilidad”, explicó Claudio Leonardi, a cargo de este proyecto que comenzó en 2009.

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