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Viernes 26 de abril de 2013
El tema Móvil de la semana

Porcupine Tree: Time Flies

PORCUPINE TREE

¿Puede un problema de tránsito dar rienda suelta a la imaginación? Steven Wilson y Porcupine Tree lo demuestran en el tema Móvil de la semana.

(Por Hernán Bazán)

 

De la mano del polivalente Steven Wilson, promocionado como ‘el nuevo prodigio del rock progresivo’ para su próxima visita a la Argentina, The Incident es el último trabajo editado con Porcupine Tree, la banda británica que hace pocos días anunció un cese temporal en su actividad a causa de la enorme cantidad de proyectos ejecutados por su líder. El “árbol del puercoespín” comenzó a fines de los setenta como un juego que formaba parte de una broma personal, al crear una banda ficticia que simplemente perseguía la fama. Pero luego de alcanzar cierto prestigio en el underground inglés, la ilustración del puercoespín con cola de árbol acaparó el movimiento del rock psicodélico luego de distribuir sus primeras demos (Love, Death & Mussolini, The Nostalgia Factory, Tarquin’s Seaweed Farm, entre otros) realizadas con un sintetizador en el garage.

En esta ocasión, y a diferencia del explícito concepto antiglobalización ofrecido en el polémico Fear of a Blank Planet (2007, cuyo clip de lanzamiento llegó a ser censurado al mostrar niños portando armas), The Incident, que data de 2009 y por ahora es lo último que se puede oir de esta banda, cuenta una historia amalgamada que juega con las representaciones de la locura, algo que el grupo acostumbra hacer desde sus tiempos fundacionales.

Aunque lo primero que puede venirse a la mente es el cuento “La autopista del sur” de Julio Cortázar, el propio Wilson aclaró que el concepto del álbum surgió como un conjunto de historias narradas a partir de un accidente de tránsito: “Había un cartel que decía ‘Policía – Incidente’ y todo el mundo empezó a aminorar la marcha para ver lo que había sucedido. Más tarde se me ocurrió que ‘incidente’ es una palabra muy ajena a algo tan destructivo y traumático para las personas involucradas. Y entonces tuve la sensación de que el espíritu de alguien que había muerto en el accidente entró en mi coche y estaba sentado a mi lado”.

Time Flies fue elegido como corte de difusión, ciclotímico por momentos y homenajeando a Dogs de Pink Floyd (recordar la intro que comienza con Gilmour gritando “You gotta be crazy…”), y es uno de los ejes de esta historia, al describir los efectos del paso del tiempo y la velocidad con que puede destruirlo todo. En él, Wilson reflexiona a modo de moraleja que “Después de un rato te das cuenta que el tiempo vuela. Y la mejor cosa que puedes hacer es tomar todo lo que venga a ti, porque el tiempo vuela”, para luego dar cuenta que el trasfondo del relato es el pasaje de la niñez a la adultez, con cierto tinte autobiográfico.

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